lunes, 29 de octubre de 2012

Ejercicios para preservar la memoria

El cerebro es el órgano más importante del sistema nervioso central. Es la torre de control de todo el cuerpo. Y, además, es el responsable de funciones como el pensamiento, la memoria, el lenguaje y hasta las emociones. Es el cerebro. Y sin embargo, muy pocos nos detenemos a pensar en la necesidad de ejercitarlo este músculo fundamental para la vida.

Con solo practicar algunas actividades específicas y modificar algunos hábitos cualquier persona puede oxigenar el cerebro, reactivarlo y ejercitarlo. Actividades que, apunta él, contribuyen incluso a retardar el riesgo de enfermedades como el Alzheimer.


Con simples actividades podemos retardar la aparición de enfermedades:

 Realizar ejercicios físicos

Es la primera recomendación que hacen los médicos y especialistas: realizar actividades físicas (como correr, caminar, montar bicicleta y hacer aeróbicos) o sencillamente practicar algún deporte como tenis, fútbol o natación. No solo redundan en beneficios cardiovasculares, metabólicos e inmunológicos al organismo, también desde el punto de vista cerebral. ¿La razón? Las conexiones de las neuronas se activan con el ejercicio y se favorece la liberación de neurotransmisores que promueven la motivación, la creatividad, la memoria y el aprendizaje.

Cultivar el vínculo social

El contacto físico con familiares, amigos y personas que nos topamos a diario fuera del hogar (el panadero, el vendedor de periódicos, el gerente del automercado) permite que el cerebro no se aísle y cumpla a diario funciones vitales de memoria (reconocimiento, por ejemplo).

Hacer pasatiempos

Los pasatiempos son ideales como ejercicios de memoria. Desde las sopas de letras hasta crucigramas, sudokus, juegos de cartas, dominó y, por supuesto, ajedrez. Todos ponen a funcionar el cerebro y, según diversos estudios, mejoran el rendimiento de las funciones cognitivas como memoria, pensamiento, lenguaje y percepción.

Tocar un instrumento

No importa que no se tengan conocimientos de piano, guitarra o batería. Aprender a tocar cualquier instrumento musical estimula la inteligencia y entrena al cerebro en varios niveles por una razón: además de implicar el movimiento de varias partes del cuerpo al mismo tiempo, se estimulan habilidades motoras (se aumenta la agilidad de las manos, los dedos y las muñecas, por solo mencionar un ejemplo), de lenguaje y hasta se desarrolla la parte psicomotriz.

Alimentarse sanamente

Los alimentos que contengan grasas saturadas deben ser eliminados de la dieta diaria. O al menos reducidos, pues está comprobado que deterioro de la memoria. Lo ideal es consumir alimentos con grasas buenas como el omega 3 (atún, salmón, huevos, sardinas, arenques). A la dieta se pueden añadir frutos secos, dos cuadritos de chocolate oscuro al día, té verde, alimentos con ácido fólico y vitamina D, así como pequeñas cantidades de aceite de oliva, canola y cúrcuma.

Bañarse con los ojos cerrados

Es sencillo: solo hay cerrar los ojos mientras se toma una ducha y, acto seguido, hay que tratar de localizar el jabón y el shampoo con ayuda del tacto. Una vez a la semana, el ejercicio permite estimular aquellas partes dormidas del cerebro que no se usan con frecuencia.

Utilizar la mano menos hábil

A los diestros, se les recomienda usar la mano izquierda en algunas ocasiones. Mientras que a los zurdos, la mano derecha para realizar actividades tan sencillas como abrir o cerrar una puerta, encender la luz del cuarto, cepillarse los dientes, comer o peinarse. Estos ejercicios, dice el experto, ayudan a evitar el envejecimiento del cerebro.

Acabar con malos hábitos

Nada de consumo de alcohol. Mucho menos drogas, tabacos y cigarrillos. Los estudios clínicos han demostrado que todos interfieren en la síntesis de neurotransmisores y, por ende, son perjudiciales para la actividad cerebral. El consumo excesivo de alcohol, por ejemplo, disminuye la memoria y envejece prematuramente el cerebro. Mientras que la nicotina disminuye la capacidad de atención y la retención.

Usar el reloj en la otra mano

El ejercicio de cambiar cada cierto tiempo la ubicación del reloj (alternarlo de una mano a otra) permite romper con la rutina y obliga al cerebro a trabajar.

Dormir lo necesario

Es una de las condiciones básicas para reactivar la memoria y oxigenar el cerebro. El cuerpo debe descansar entre siete u ocho horas diarias, dependiendo de la edad. Ello le permite estar alerta ante determinados impulsos.



2 comentarios:

  1. estupendo artículo, sencillo y acertado...te sigo,saludos
    conoce mi blog:

    http://www.trinitasocial.blogspot.com.es/

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  2. Muchas gracias Trini. Como verás hay un archivo PDF en el que se encuentran las diapositivas del mismo.Un saludo

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